Noa trabaja como repartidor, sigue los itinerarios marcados y cumple con sus entregas, día sí, día también. Su única preocupación, como la del resto, es seguir vivo, aguantar un poco más, aunque últimamente le está fallando el ánimo. En realidad viene siendo así desde que se dio el gran impacto, desde que todo se vio sumido en esta tiniebla.
Desde que cayó el meteorito, la metrópoli está balizada por faros que delimitan el área segura, que en el fondo es la zona más gris y deprimente de la ciudad. La zona extramuros se ha visto gobernada por la oscuridad, está contaminada y se ha hecho intransitable. Además, allí reptan las serpientes, unos seres colosales que se deslizan a sus anchas a la caza de incautos y temerarios… como Noa, que de vez en cuando se aventura con la intención de trazar rutas más sugerentes en su cotidianidad. La idea es ir y volver, pero esta vez el trayecto se va a prolongar más de la cuenta. Y nadie sabe hasta dónde puede llevarle.
Noche eterna es el esperado nuevo libro de Anabel Colazo, ibicenca afincada en Galicia, fogueada en la escena fanzinera, de quien hasta ahora hemos leído obras como Encuentros cercanos, No mires atrás o Espada, tres títulos perfumados de fascinación UFO, fantasy y magia elemental, títulos que siguen vivos en nuestro catálogo y que han conocido diversas ediciones y reconocimientos internacionales.

Noche eterna cumple las premisas de su aterciopelada narrativa naif y garantiza esa detonación cromática que le sabemos para alcanzar el corazón del lector como un enigma primero, insuflándole una misteriosa y urgente calidez, que acabará por manifestarse completamente en forma de esperanza e ilusión.
Anabel Colazo trae en estas páginas varios secretos: que no es lo mismo el mapa que el territorio, que la verdad está ahí afuera y que, si se pone atención, es posible añorar aquello que todavía no se conoce; incluso luchar por ello.
Noche eterna sale a la venta el 15 de octubre, pero ya puedes leer aquí las primeras páginas.











