El proyeccionista ambulante desapareció hace muchos años de la industria cinematográfica, aunque todavía se le requiere en eventos aislados y sigue siendo una figura romántica para los aficionados al séptimo arte. Es el caso de Sesión de tarde, una novela gráfica que toma la profesión como metáfora.
Sesión de tarde: el cine de nuestra vida
Natalia Mosquera
Isaías recorre el norte de la península al volante de una furgoneta en la que carga latas de película. En realidad el oficio perteneció a su padre, pero Isaías ha tomado el relevo siendo muy consciente de que a eso de ir proyectando películas en los pueblos le quedan cuatro días. El padre de Isaías desapareció siendo él un niño, o eso al menos le ha contado su abuela, que ahora se encuentra hospitalizada, así que lo que en realidad está haciendo Isaías es huir hacia adelante, escapar de responsabilidades y secretos frente a los que no encuentra coraje. En su viaje, por suerte, encontrará algunas claves…
Con la adecuada firma de los ambulantes Stephen Hausdorff, dibujante estadounidense afincado en Roma y criado en A Coruña, y el chileno residente en Las Palmas y formado en Madrid Jonathan Lara pilotando el guión, Sesión de tarde se alza como una optimista road movie sobre los afectos y la memoria. Una historia localizada en la España de los primeros años 80 que toma el cine como excusa y asidero para señalar una máxima que todos conocemos aunque no siempre recordamos: que para enfrentar el futuro es necesario superar el pasado.
Para ello lo primero es aceptar el presente, y el presente es esta magnífica novela gráfica de la que ahora te ofrecemos un adelanto.













